Así que has decidido mejorar tu estilo y añadir un sombrero a tu armario. Pero espera, antes de ponértelo, hay algunas reglas que debes seguir para asegurarte de usarlo correctamente. ¡Veamos qué hacer y qué no hacer al usar sombreros!
¿Cómo debes llevar tu sombrero?
Primero lo primero, asegúrate de llevar el sombrero recto y nivelado. No querrás que parezca que te lo acabas de levantar de la cama y te lo pusiste sin pensarlo. Y recuerda, el lazo de la cinta interior siempre debe mirar hacia atrás. Ese lazo es un homenaje a los primeros sombrereros.
Ah, y no olvides usar el sombrero con el lazo a la izquierda. Es una elección sutil que puede marcar la diferencia en tu look.
¿Cuando es el momento de quitarse el sombrero?
Hay ciertas situaciones en las que es mejor quitarse el sombrero como señal de respeto. Quítate el sombrero al entrar a un edificio, especialmente a una iglesia o a un evento formal. ¡Es solo cuestión de buenos modales, amigos!
Además, recuerda quitarte el sombrero durante el Himno Nacional y mientras comes en una mesa.
¿Cómo debes manejar tu sombrero?
Al manipular tu sombrero, ¡ten cuidado! Sujétalo siempre por la copa para que mantenga su forma. Y si necesitas ajustarlo, usa ambas manos para que la transición sea fluida. No queremos ningún percance con el sombrero, ¿verdad?
Y hagas lo que hagas, no dejes tu sombrero sobre una cama; se considera de mala suerte. ¡Y definitivamente no toques el sombrero de otro hombre, a menos que quieras causar mala suerte!
¿Algún otro consejo para los entusiastas de los sombreros?
Para todos los amantes de los sombreros, aquí les dejo algunos consejos adicionales. Usen una sombrerera cuando viajen en avión para proteger sus preciados sombreros y opten por un perchero cuando conduzcan para mantenerlos seguros.
Y lo más importante, elige un sombrero que se adapte a la forma de tu cabeza. Un sombrero bien ajustado puede marcar la diferencia en tu estilo. Visítanos si buscas un sombrero, tienes preguntas o simplemente quieres pasar un rato en la tienda de sombreros y ver cómo trabajan los moldeadores. Siempre es interesante ver cómo un sombrero cobra vida.
Por último, ponte el sombrero y sal al mundo. Los sombreros no pueden contar historias si se quedan en el armario.
